Un Vermeer accidental

Mistress and Maid

Johannes Vermeer. Mistress and Maid (1666-1667). Oil on canvas.

Llegamos a la mansión que aloja la Colección Frick en el cruce de la quinta avenida y la calle 70, al este de Central Park, alrededor de mediodía. El caminar desde la 57 no parece ser mucho, sobre todo considerando que primero nos detuvimos en el Time Warner Center, un muy reciente complejo comercial ubicado en la rotonda Columbus. Muy lindo lugar, sobre todo porque ahí está una tienda de la cadena Borders, uno de los lugares que me gusta visitar por la variedad de libros y discos.

Era el primer día de la vacación, así que íbamos a paso lento y ya habíamos decidido observar lo más que pudiéramos en el camino. Luego de resistir a varias tentaciones para detenernos a consumir alguna delicia esquinera (alimenticia, que conste), llegamos el recinto de una planta –rodeado de altos edificios de departamentos- cuya entrada está en el número 1 de la 70. ¿18 dólares la admisión? Creo que hacía tiempo no pisaba un museo en el extranjero, porque se me hizo un poco elevado. Sin embargo, bien valió la pena, como en todo lugar que aloje arte del bueno.

A ver, pero me estoy distrayendo de lo que importa en esta entrada: mi primer contacto con un Vermeer original, tal vez uno de los pocos que quedan en el mundo para placer de los amantes de ver el arte plástico en vivo y a todo color. Y para mí fue por accidente. Marcelo, mi compañero de viajes, ya traía la idea de lo que íbamos a ver, pero yo no, por lo que esta increíble colección de arte fue una verdadera revelación.

La primer obra de este artista holandés a la vista es Señora y Doncella (1666-1667), un óleo sobre lienzo que impresiona por el detalle aplicado a los materiales de las vestimentas de ambos personajes. Casi puedes sentir la suavidad del abrigo del personaje principal del cuadro y el rostro de la Doncella es tan expresivo que es como si escucharas lo que le dice a la Señora al entregarle una nota en papel. La composición es típica de Vermeer: el personaje principal a la derecha, un personaje secundario a la izquierda y una ventanita abierta que ilumina los rostros y desvela elementos de la obra en general. Encantador y revelador.

Sin embargo, no sólo Vermeer es la estrella en la Colección Frick –aunque hay aquí otras dos obras interesantes de este pintor: Joven interrumpida en su música (1658-1659) y Oficial y Muchacha que ríe (1657). Es evidente que el millonario Henry Clay Frick legó una fantástica colección para que New York (y advenedizos como nosotros) disfrutara de ella en pleno corazón de Manhattan. Así, puedes encontrar genialidades de Van Dyck, Van Eyck, y en otras corrientes a Cimabué, Piero della Francesca y Fra Filippo Lippi, entre muchos otros. De della Francesca se cuelga en este museo San Juan el Evangelista (1454-1469), una muestra de este pintor del Quattrocento que deja constancia de la obsesión del pintor por la geometría en la composición y por detallar la expresión de los personajes. Sorprende también la calidad de obras españolas de Goya, Velázquez y El Greco, pero Frick ciertamente se esforzaba por tener lo mejor de lo mejor, así que estos pintores también están presentes en su colección con impresionantes obras de gran tamaño.

Además del arte plástico, la Colección Frick también da casa a artefactos de porcelana, plata, textiles y relojes antiguos, así como a esculturas de artistas italianos de renombre. Claro, a mí lo que más me llamó la atención fueron las pinturas, que es lo que más me gusta de los museos.

Y no sólo el arte me hizo disfrutar de esta mansión que viene con todo y jardines llenos de nenúfares. Su ubicación, sus grandes domos que dejan entrar luz natural para apreciar las obras como se debe y su propia arquitectura, hacen valer la pena visitarla… y no sólo por accidente.

Si quieres conocer más sobre esta impresionante colección, visita The Frick Collection.

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1 comentario

Archivado bajo museos

Una respuesta a “Un Vermeer accidental

  1. Armando Sobrino

    Le eché un vistazo a la liga y el museo luce espectacular. Definitivamente habrá que ir en algún momento.

    Saludos!

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