Llévame al mundo, Sondheim

¿Qué tienen en común el año 1984, Being Alive y Barbra Streisand? Pues que estos tres aparentemente inconexos año-canción-cantante se conjuntaron para que, a mis ya no tan tiernos 18, cayera perdida e irremediablemente a los pies de Stephen Sondheim. Sí, 1984 fue uno de mis más desahogados sentimental e intelectualmente; y en ese año Barbra grabó Being Alive, canción con la que hice un click instantáneo porque encajaba con mi propia necesidad de tener a una persona a mi lado con todos sus pros y contras (bastante romántica mi posición en ese entonces, pero de eso no me disculpo).

Desde entonces –y mucho antes de la era Internet- me di a la tarea de ir conociendo poco a poco a Sondheim, considerado ya desde aquellos años como un compositor de musicales renombrado por su observación-introspección-crítica de las relaciones humanas a través de música y letras agudas, elegantes, divertidas y provocadoras. Y sigue siendo reverenciado por todo eso y más, tanto por artistas como por sus fanáticos, los cuales en México seguimos siendo contados. Es lamentable cómo un creador como Stephen Sondheim es tan poco conocido aquí; muchos se lo están perdiendo, verdaderamente.

Poster de Sondheim on Sondheim

Sondheim on Sondheim estuvo en cartelera por casi tres meses en el Studio 54.

Así, no era de extrañar que mi primera opción para ir al teatro en mi reciente mini-vacación a New York fuera Sondheim on Sondheim, un revue que muestra parte de las más entrañables obras del maestro, así como pasajes de su vida contadas nada menos que por él mismo en conmovedoras, simpáticas y reveladoras intervenciones en video. Esta puesta, creada y desarrollada por James Lapine, resulta un gran regalo para él en su cumpleaños número 80, y un excelente obsequio para todos los fanáticos de su obra que tuvimos el gozo de ver el espectáculo antes de que cierre en unos días más.

Sondheim es autor de la letra de musicales tan reconocidos como Gypsy y West Side Story, y además de letrista, compuso la música en otros como Follies, Company, Passion, A Funny Thing Happened on the Way to the Forum, Sunday in the Park with George, Into the Woods y Sweeney Todd. Y de estas obras es que se seleccionaron las canciones –unas raras o eliminadas y otras muy conocidas- para este repaso musical.

Si me preguntas, no te puedo decir qué fue lo que más me gustó de esa noche del 10 de junio. Fueron muchos los puntos altos en este espectáculo –casi todo era un clímax musical-, pero particularmente me llegó una de las canciones que puede ser de las menos conocidas, pero que tiene gran significado personal, Take me to the world. Interpretada por otra Barbara, pero ésta sí con la “a” donde debe y de apellido Cook, esta canción adquiere otra dimensión cuando una leyenda viva de Broadway da vida brillantemente a letras como:

Take me to the world that’s real
Show me how it’s done
Teach me how to laugh, to feel
Move me to the sun

Just hold my hand whenever we arrive
Take me to a world where I can be alive…

El deseo, la necesidad, la premura por conocer un mundo-vida al lado de un renuente cómplice, son expresadas con maestría por Cook, quien a pesar de sus 82 años puede hacerte creer que todavía tiene mucho por ver en este mundo. Es una canción que, escrita en 1966 para el espectáculo Evening Primrose, tiene una vigencia extraordinaria porque representa la necesidad que todos tenemos –en cualquier época- de ir, ver, conocer, intentar.

Y Barbara tiene todo el talento y la experiencia para interpretar la obra de Sondheim, hacerla suya y transmitirla a la audiencia para que también se apropie de ella. También muestra de ello fueron sus creaciones de Loving you, y Send in the clowns, esta última uno de los más sonados éxitos comerciales del compositor/letrista y que ha sido interpretada por infinidad de artistas (como quedó patentado a través de un divertido video en donde hasta con un banjo se ha tocado esta balada).

En Sondheim on Sondheim participa además la talentosísima Vanessa Williams (veterana de la serie de televisión Ugly Betty), quien además de una excelente villana en otros medios, en el teatro es una muy buena intérprete. Ya antes ha participado en obras de Sondheim (fue La Bruja de Into the Woods, una revisión que hace el autor de los cuentos para niños, con moraleja y todo). Williams tiene una voz dulce que se acomoda a muchas de las mejores baladas de los musicales del compositor.

Además de Cook y Williams, comparte los créditos principales Tom Wopat. Sí que resultó una revelación el ex Duke de Hazzard, quien cuenta con una voz gruesa que se acopla muy bien a las distintas necesidades de las canciones que interpreta. Wopat convence al más escéptico, al igual que Euan Morton, Leslie Kritzer, Erin Mackey, Matthew Scott y de manera especial Norm Lewis. Este último es un barítono que saca adelante su versión de Being Alive, escrita originalmente para “Bobby”, el personaje principal de Company (1969-70), pero que han interpretado artistas como la Streisand, Patty Lupone y Bernadette Peters. El resto del elenco tiene amplia experiencia musical que se manifiesta en el escenario, ocupado por una limpia y luminosa escenografía basada en pantallas planas para reflejar los ambientes y las palabras de Sondheim al público.

El diálogo del autor con la audiencia va de lo mundano (con anécdotas divertidas del estreno de Gypsy), pasando por lo complejo que resulta construir un musical (con entrevistas de archivo), hasta aspectos muy personales de su vida (con el recuento de la relación con su madre), los cuales revelan mucho de lo que al final uno escucha en su música y letras.

Barbara y JC

Barbara Cook es una leyenda de Broadway tan amable que se detiene a charlar con sus fans (como este servidor) y firmar autógrafos a la salida del teatro.

En fin, podría irme canción por canción, interpretación por interpretación, comentario por comentario, pero no se trata aquí de eso. En todo caso, no puedo hacer más que recomendarte que despacio, como no queriendo, te dejes llevar al mundo de Sondheim, un mundo que siempre podrás hacer tuyo, como bien dice la última línea de Take me to the World:

We shall have the world forever for our own.

Y así será, Steve.

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2 comentarios

Archivado bajo musicales, teatro, viajes

2 Respuestas a “Llévame al mundo, Sondheim

  1. Excelente texto, Juan Carlos. Apenas comienzo a conocer a Sondheim vía Sweeney Todd, pero ya soy fan.
    Saludos.

  2. Luis Alvarado

    Claro! como olvidar a Barbra cantando…

    Someone to hold you too close
    Someone to hurt you too deep
    Someone to sit in your chair
    And ruin your sleep
    And make you aware of being alive…

    Sondheim me trastorno tambien; muchas gracias por la nota; me llevo a mis anios alla en Ohio, empezando la maestria y peleando por entender el idioma. ..

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